El frío extremo, combinado con el viento, la nieve, la lluvia y otros factores climáticos, puede aumentar la irritación en los ojos. Descubre aquí lo que debes saber para seguir usando lentes de contacto de forma segura durante el invierno.
Algunas preguntas relacionadas con el invierno
Los usuarios de lentes de contacto a veces sufren de ojos secos, especialmente durante los meses más fríos. Esto suele deberse al entorno, como las condiciones climáticas adversas o los ambientes interiores secos provocados por la calefacción. Hemos recopilado algunas preguntas que pueden resultarte interesantes sobre el cuidado de los ojos durante el invierno.
¿Pueden congelarse las lentes de contacto?
Las lentes de contacto nunca se congelan, ni siquiera a temperaturas de -60 °C. La temperatura de tu cuerpo mantiene en gran medida las lentes a una temperatura normal, por lo que no tienes que preocuparte de que se enfríen demasiado. Sin embargo, en condiciones invernales puedes notar sequedad o incomodidad, algo que se puede aliviar fácilmente utilizando gotas oftálmicas o lágrimas artificiales. Si experimentas una molestia extrema, ponte en contacto con tu óptico para una revisión.
¿Pueden quemarse mis ojos por el sol?
Los rayos UV dañinos pueden causar graves daños en los ojos y provocar queratitis actínica (ceguera por la nieve). En ese caso, las capas superiores de la córnea resultan dañadas. Algunos síntomas de la ceguera por la nieve incluyen dolor y molestias, hinchazón, sensibilidad a la luz, dolor de cabeza, lagrimeo y visión borrosa, pupilas contraídas, colores distorsionados e incluso pérdida temporal de la visión. Tu oftalmólogo puede proporcionarte un tratamiento para aliviar el dolor.
Las gafas de sol no solo son importantes en verano, también lo son en invierno. Si tienes pensado practicar deportes de invierno como esquí o snowboard, no olvides llevar gafas de sol que filtren al menos el 98 % de los rayos UVA y UVB del sol. La nieve puede reflejar los rayos UV y causar tanto daño como tomar el sol a 40 °C.
¿Por qué me lloran los ojos?
Por lo general, los ojos lagrimean porque están secos. Puede parecer paradójico, pero cualquier irritación del ojo —incluidos los ojos secos— provoca un reflejo lagrimal. La queratoconjuntivitis seca (ojos secos), una afección frecuente durante el invierno, se produce cuando los vientos invernales evaporan la humedad de la capa superior de la córnea. Como resultado, las glándulas lagrimales deben trabajar en exceso para restablecer el nivel de humedad.
La mayoría de los casos de ojos llorosos no son graves y se resuelven por sí solos. En cualquier caso, las gotas oftálmicas pueden ayudar a aliviar el lagrimeo. Ponte siempre en contacto con tu oftalmólogo de inmediato si experimentas cambios en tu visión.
¿Debo cambiar mis lentes de contacto?
Durante los meses de invierno, es una buena idea utilizar un nuevo par de lentes de contacto cada día para minimizar el riesgo de sequedad ocular estacional. Cambiar las lentes a diario es la forma más sencilla de reducir la irritación y aumentar la comodidad. Por ello, muchas personas optan por las lentes diarias desechables.
Además, las lentes de hidrogel de silicona evitan la evaporación del agua y son las más eficaces para mantener la hidratación de los ojos. Consulta con tu oftalmólogo sobre las lentes de hidrogel de silicona para que tu experiencia con lentes de contacto sea lo más cómoda posible.
Nuestros consejos y trucos
Puedes hacer varias cosas para mantener tu visión saludable este invierno. Pequeños cambios en el estilo de vida pueden tener un gran impacto en tus ojos y en tu salud general. Lee los siguientes consejos para disfrutar de tus lentes de contacto durante el invierno.
- Utiliza un humidificador para aumentar la humedad del aire (y de tus ojos). Mantente alejado de las fuentes de calefacción en interiores para evitar la sequedad y posibles infecciones.
- Usa gotas oftálmicas o lágrimas artificiales para un alivio inmediato de cualquier molestia y para mantener tus lentes de contacto hidratadas. También es importante seguir una buena rutina de cuidado de las lentes para evitar la sequedad y posibles infecciones.
- Asegúrate de mantenerte bien hidratado, incluso en condiciones climáticas frías y adversas. Durante el invierno tendemos a beber menos agua, lo que puede provocar deshidratación. Menos agua en el cuerpo significa menos lágrimas en los ojos, lo que puede causar sequedad y molestias.
- Intenta reforzar tu sistema inmunológico consumiendo frutas y verduras frescas, huevos, carnes magras y pescado para ayudar a prevenir la gripe y síntomas relacionados.
- Limita el uso de dispositivos digitales. Mirar una pantalla durante períodos prolongados reduce la frecuencia de parpadeo y puede provocar visión borrosa y ojos secos e irritados. La “fatiga visual digital” puede hacer que el uso de lentes de contacto resulte incómodo, por lo que se recomienda visitar a tu óptico para hablar sobre este problema. Además de revisar tu visión, el especialista realizará una evaluación personalizada del ojo y de la película lagrimal para encontrar las lentes que mejor se adapten a tus necesidades personales.
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